La Coctelera

de la vida y sus cosas...

Para hablar sobre las cosas cotidianas que pasan en nuestra vida. Incluso de aquellas que no suelen parecernos importantes.

8 Octubre 2006

De los libros que robé

Cuando era pequeña y estudiaba con las monjas robaba libros.
Como ya por entonces me apasionaba la lectura, y mi fondo de biblioteca constaba aproximadamente de unos diez míseros títulos que me había ido trayendo una de mis tías de Madrid, y me los sabía de memoria de tantísimas veces como los había leído, al final opté por echarle mano a la biblioteca del colegio que estaba excelentemente surtida.
Todas las tardes las monjas, ya estaba yo vigilante, al terminar las clases se encerraban en la capilla del colegio a rezar el rosario. Y mientras ellas le rogaban a Dios por la salud de sus almas y de la de todos nosotros, yo, sigilosamente, como ladrón de guante blanco, llevaba a cabo mi fechoría.
Primero cogía la llave del despacho de la directora, que estaba escondida en una gran maceta que hacía guardia en la puerta. Entraba en él, abría uno de los cajones de su escritorio y allí, como esperándome y diciéndome “cógeme, cógeme”, se encontraba la llave que me abriría la puerta al mundo de fantasía en el que tanto me gustaba sumergirme.
Rápidamente me dirigía hacia la biblioteca y una vez dentro me encerraba con llave para que nadie pudiera sorprenderme.
Elegía uno, sin mirar demasiado el argumento y escondía mi valiosa adquisición en la cartera, entre mis libros escolares. Después desandaba el camino hasta dejar las llaves en sus respectivos escondrijos.
Y tan feliz y contenta, sin una pizca de remordimiento por lo que había hecho, me iba a mi casa a encerrarme en la buhardilla donde comenzaba a leer.
Y cuando lo acababa, que solía ser muy pronto, tenía que volver a realizar la misma operación para devolverlo a su estante. Y claro, ya que estaba allí, aprovechaba para coger otro.
La directora, una buena mujer, había confiado en mi eligiéndome junto a otra niña, para que le ayudáramos en la organización de la biblioteca. Y había días que al terminar las clases, o a la hora del recreo, nos llevaba con ella, y fue así como descubrí donde se escondían las llaves.
Nadie se enteró nunca de lo que estaba haciendo. Ni mi madre, que era como un lince, siempre vigilante y al acecho, y a quien nunca se le podía engañar, ni las monjas, ni mis amigas... Sólo lo sabíamos mi conciencia y yo. Y extrañamente, a pesar de mi educación monjil, jamás me insinuó ni una sola vez que aquello que hacía no estaba ni medio bien.
Supongo que por aquel entonces mi conciencia debía de pensar, igual que lo piensa ahora, que lo que no estaba bien era que aquellos cientos de libros, que sólo podíamos mirar pero no coger, se llenaran de polvo en las estanterías, sin nadie que los leyera.

Leía de todo. Libros infantiles, juveniles, de adultos... Me daba exactamente igual, el caso era leer. Y por los veranos, cuando no había colegio y por lo tanto no podía sustraerlos, por decirlo más finamente, mi vecino, que tenía unos años más que yo, me dejaba novelas de pistoleros de Marcial Lafuente Estefanía, y de Keith Luger, y de Silver Kane. Unas novelas pequeñitas de bolsillo que se leían en menos que canta un gallo. Y su hermana novelas de Corín Tellado...
Y leía, y leía... La cuestión era evadirme del mundo que me rodeaba. Un mundo en el que no encontraba mi sitio.
Y en el que todavía, hoy en día, no sé muy bien si lo he encontrado.

Aclaración:Como soy tan garrula para estas cosas borré sin querer esta entrada, comentarios incluídos, y he tenido que volver a publicarla.
Menos mal que había guardado un borrador...
Lo siento por quienes dejaron su comentario.
Encima de tener pocos, voy y los borro...

servido por delavidaysuscosas 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Cristina

Cristina dijo

No me puedo creer que hicieras esas cosas. jajjaa
Tu cogindo libros sin permiso robando las llaves.
Como lo tenias escondido hee. :P
Y te dejo mi comentario pa que sepas que me estoy leiendo tu pagina jaja.
Bss

8 Octubre 2006 | 01:30 PM

Darunia

Darunia dijo

Pues sí Cristina, eso hacía. Pero por favor no se lo digas a nadie que tú eres la primera de la familia que lo sabe.
Un besito.

8 Octubre 2006 | 01:51 PM

Josep

Josep dijo

Bueno, me has quitado un peso de encima: creía que era el único que robaba libros..., me veía como un bicho raro; como tú, sufría terribles remordimientos al perpetrar mi delito en el trastero de la parroquia.
Ahora me doy cuenta de que estábamos sedientos de saber, de cultura. Por desgracia, como muchos de aquella época (tengo cincuenta y ocho tacos), tuve que ponernos a trabajar a los trece años, trampeando la edad, y no pude continuar con los estudios. Paradójicamente, desde hace nueve años, trabajo como bedel en un centro de bachillerato, en Barcelona. Y me pongo a parir (perdona la expresión) cuando veo que los chicos no valoran la oportunidad de que se les ofrece. Afortunadamente, siempre hay una minoría que romple la regla. En ellos confío.

Bueno, Darunia, sólo decirte que tu página me encanta (todavía no la he leído a fondo) y que volveré a escribirte.

Besos!
Josep

24 Octubre 2006 | 07:45 PM

Darunia

Darunia dijo

Pues al final tuviste suerte Josep. Al menos estás metido en un ambiente donde se respira cultura.
Los chicos de hoy en día no son conscientes de la inmensa suerte que tienen. Y la mayoría no lo saben aprovechar.
Yo tuve que dejar de estudiar al acabar la EGB.
Después de los veinte años hice el bachillerato en un instituto de adultos y años después el acceso a la Universidad para mayores de veinticinco años. Fuí a los examenes con una barriga de nueve meses.
Y al final, aunque empecé Psicología, no pasé de primero.
Se me echaron demasiadas cosas encima y no fui capaz de seguir.
A ellos se lo ponen todo en bandeja, y aún así pasan de largo.
Como dicen en mi pueblo ( y perdona la vulgaridad ) Dios da mocos a quien no se los sabe limpiar.
Gracias por la visita.

24 Octubre 2006 | 08:08 PM

theboy

theboy dijo

Ahh !!! Corin Tellado, Corin Tellado, la santa patrona de la lectura fácil. Yo las leía en las revistas de mi madre, creo que era Vanidades, o algo así, y todo era tan perfecto con Corin Tellado. En la tercera novela descubrí que todas sus heroínas eran la misma mujer de 'alrededor de treinta y seis, pero muy bien conservadas' solo que cambiandole el color de pelo, el nombre del negocio heredado del esposo muerto, y esos pequeños detalles. Me sentaba en el suelo, con mi cama como respaldo, y me perdí muchas tardes de jugar pelota con mis amigos, por esos, que fueron mis inicios en la lectura. Aún me emociona, talvez por la nostalgia, algún escrito que venga encabezado como 'Novela inédita por Corin Tellado'. Me encanta tu blog, nos 'vemos' otro día.

1 Noviembre 2006 | 01:36 AM

Darunia

Darunia dijo

Todavía conservo alguna de aquellas novelas de Corín Tellado.
Qué mundo más perfecto describía. O eran gentes ricas y sofisticadas, o era la pobre chica que conocía al hombre rico del que se enamoraba perdidamente. Y por supuesto, al final él siempre la correspondía.

1 Noviembre 2006 | 09:02 AM

theboy

theboy dijo

Veré si contrato un abogado y le consulto si procede una demanda contra Corín por haberme estafado en cuanto a las ideas del amor, ya sabes, me ofreció siempre un final felíz cuando niño, y ahora que experimento el producto, no es como se veía en la caja. Me encanta Corín, confieso que alguna vez hasta acurruqué la revisa con su novela a mi pecho, de lo emocionado que quedaba, jajaja, y reabrirla en la página en donde la había dejado era más guay que prender la tele.

2 Noviembre 2006 | 11:46 PM

Darunia

Darunia dijo

Pues imaginate a mi si me estafó...
Me hizo creer, que aunque yo procediera de una familia humilde, podría, sin ninguna duda, enamorar a un hombre rico y poderoso.
Y no pasó nada de eso.
Cuando pongas la demanda avisa. La pondremos conjunta para hacer más fuerza.

3 Noviembre 2006 | 12:19 AM

sofía

sofía dijo

Corín es notable. Durante años lei mucho romanticismo alemán y realismo. Pero Corín Tellado...es como ver la teleserie. Aunque a veces me violentaba un poco...pues hallaba todos sus cuentos iguales. Mujer joven , bella e inexperta, en lo posible virgen , conoce a hombre inteligente, atractivo y orgulloso...probablemente su jefe, que finalmente la estrecharía en sus atléticos brazos metálicos para mostrarle qué es el amor. A pesar de ello, lo que más rescato de Corín, es que es sus cuentos, siempre describe con detalle el vestuario de la protagonista. Eso es algo que se agradece. Pues cuando una amiga le cuenta a otra alguna trivialidad de esas, ejemplo: "me topé con mi ex novio", una de las preguntas que una le hace es: ¿cómo ibas vestida?, que es el equivalente a preguntarle si lo deslumbró y le quitará el sueño por una noche, o no....
Creo que la novela rosa, a pesar de ser un placer culpable....es notable

2 Diciembre 2007 | 04:12 AM

tais

tais dijo

jajaja que graciosos todos.yo nunca lei esos libros que comentais. aparte de que leia todos los libros disney y me los sabia de memoria. le quitaba los libros de cocina y postres a mi abuela y me pasaba largas horas leyendolo y preguntandome que significaba esto y lo otro y cogia un diccionario y me ponia a buscar.y largas horas viendo las imagenes y viendolo todo tan dificil. hoy ya tengo 19 años camino de 20 y aun sigo leyendo libros de cocina,postres......De echo me dedico a la reposteria siempre me gusto. pero jamas pense que yegara a gustarme tanto. ahora estoy interesada a ver si ahi algunas becas para irme a estudiar fuera que es donde mas se aprende.quiero hacer un curso de bombones y petit-fours.... (inlgeses,franceses,suecia....).

28 Diciembre 2007 | 02:57 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de delavidaysuscosas

de la vida y sus cosas...

ver perfil »
contacto »
Siempre creí saber quien era. Ahora ya no lo tengo tan claro... ¿Soy como me veo yo? ¿Como me ven los demás...?

Fotos

delavidaysuscosas todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera