Ya no quiero ser Presidenta
Ya he dicho, en numerosas ocasiones, que mi trabajo, al que me dedico a tiempo completo, sin domingos ni festivos, sin vacaciones, sin un día libre al año, es el de ama de casa. O sus labores; o sin ocupación, como figuro en el censo de población y en algunas encuestas. Que soy una maruja, vaya, que es como popularmente se nos conoce...
No es mal trabajo, no vaya a creerse. Eres como tu propio empresario. Una empresa de seis trabajadores, si cuento al perro y al gato, en la que cada uno tiene una función asignada.
Hay un socio capitalista, mi santo esposo, que es el que aporta el capital y una administradora general: yo. Luego están los accionistas que se limitan a cobrar beneficios, que son Laura, Daniel, Escali y Tom. Figuran en nómina, pero prácticamente no producen ningún rendimiento. Sólo pasan por caja.
El asunto está, que es a lo que iba, mi intención primera al escribir este artículo, que alguna que otra vez había pensado que debería buscarme otro empleo. Uno que me reportara beneficios económicos, y no como este que sólo me genera gastos y quebraderos de cabeza para conseguir que el balance final no me salga en números rojos..
Pensé poner una tienda de modas y de paso modernizarme yo, que falta me hace, pero lo descarté, porque no hay cosa que menos me llame la atención en esta vida que la ropa. Otra opción era abrir una librería, aunque leería más que vendería y no me resultaría rentable. También podría trabajar como vendedora de Avon, si es que éstas todavía existen. Que a lo mejor como llevo tantos años encerrada en casa, igual ni me he enterado de que esta empresa dejó de existir hace años . Aunque tampoco sé si yo serviría para esto. Llegar a una casa y decir: " Buenas tardes, Avon llama a su puerta", como que queda ya un poco desfasado y pudiera ocurrir que me dieran con la puerta en las narices. Porque no supieran de qué les estaba hablando.
Pero hoy me he llevado una gran decepción. Acabo de leer que la señora Presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, en una biografía suya que acaba de publicarse, dice algo que me ha descolocado totalmente y que me ha hecho replantearme mi decisión de incorporarme al mercado laboral.
Según la citada biografía la señora Presidenta afirma: "No tener pagas extras me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes; es que muchas veces no llego."
Y yo, pobre de mi, que soñaba que ahí fuera, en ese mundo ya tan extraño para mi, el de las mujeres trabajadoras, yo que soñaba, decía, que ganaría dinero a manos llenas y que se acabarían todos mis problemas económicos, al leer esto como que me he quedado un poco ida. Porque yo creía que conseguir tener un buen sueldo era algo normal y corriente en el mundo laboral, y que por tanto, la única que no llegaba a fin de mes era yo por dedicarme a mis labores. Por eso, saber que toda una mujer emancipada como ésta tiene los mismos problemas que yo tengo a la hora de pagar la hipoteca, me reconcilia con mi profesión.
Ya no sé realmente si vale la pena salir de esta mi empresa familiar y buscarme un trabajo por cuenta ajena. Porque para no llegar igualmente a fin de mes, casi que me quedo como estoy. Siendo una marujona, que es como nos llaman las malas lenguas.
Porque si a ella con el sueldo que tiene, no le llega para acabar el mes cómodamente y para que le cuadren las cuentas, ¿qué puedo esperar yo, que no sería ni la que le lleva el café a la secretaria de la secretaria de la adjunta a la Presidencia?

Luz dijo
Pues estamos buenos, si ella no llega... el resto... que???
Un besito de wenas noches
22 Noviembre 2006 | 12:59 AM