Gracias a mis desgracias
Esta frase, que me dejó escrita en una ocasión alguien por quien he terminado sintiendo un profundo cariño, en estos días me está haciendo recapacitar sobre muchas cosas. Aunque he de decir que lo último que leí en el blog de Ren y EUDLF, también ha contribuído a ello. Como así mismo lo que en más de una ocasión Girasol me dijo, haciéndome con ello reflexionar...
Y ese alguien, para quien la vida no ha sido precisamente un camino de rosas, dejó escrito también esto otro: "... Porque me di cuenta que si no hubiera pasado por donde pasé, no sería el que soy. (Ni bien ni mal, yo.)" Y sin saberlo, seguramente sin proponérselo, me abrió los ojos. Y por eso le estaré eternamente agradecida. Porque yo, como nos pasa a casi todos, pensaba, a veces, que la vida se había ensañado conmigo y que de alguna manera me había negado todo aquello con lo que siempre soñé. Pero después, conociendo su historia y otras muchas historias, me di cuenta de que tenía toda la razón y de la gran sabiduría que escondían sus palabras.
Yo, soy la que soy, gracias a mis desgracias, como muy bien dijo él en aquella ocasión refiriéndose a si mismo. Porque ahora estoy plenamente convencida de que cada desgracia, cada herida que la vida nos va infringiendo, nos van moldeando el carácter y la personalidad. Y también la forma de verla y entenderla, hasta convertirnos en lo que finalmente somos.
Si yo no hubiera pasado por todo lo que pasé en la vida, ya no sería yo. Otra muy diferente moraría en este mi cuerpo y no sé muy bien si eso me gustaría.
Pero hoy, para bien o para mal, y gracias a aquella frase, siento que algo está cambiando en mi. Quizás sólo sea resignación, o quizás mas bien sea aceptación. Aceptación, porque por fin estoy empezando a comprender que todo aquello que tuve que dejar por el camino, bien dejado está. Porque al dejarlo me vi obligada a tomar otras cosas que de no haber sido así, no formarían hoy parte de mi vida. Y el comprender esto, por fin, está consiguiendo que me sienta un poco más en paz conmigo misma, y que valore de una manera más consciente todo lo que la vida me ofreció a cambio, que no es poco.
Una sola frase fue capaz de conseguirlo. Y eso, es algo que no tiene precio ni puede pagarse con nada. Sólo con un sincero y profundo GRACIAS nacido desde lo más hondo de mi alma.
Pd. La foto está tomada esta misma mañana desde mi ventana.

CANGREJA dijo
Yo creo que todos somos el resultado de nuestras experiencias, de nuestras relaciones, de nuestros aciertos y nuestros fracasos, de todo lo bueno que vivimos y todo lo malo también. Crecemos con todo eso. Y nos guste más o nos guste menos, es lo que hay, y no podemos renegar.
Las desgracias nos transforman de alguna manera, nos hacen y nos rehacen. Y sin ellas seríamos otros, pero somos los que somos.
Muy buena frase, yo tb me la aplico muchas veces. Además, lo que en un momento se ve como "malo", sólo es cuestión de tiempo verlo como no tan malo, o incluso bueno. Sólo es cuestión de tiempo. Y de confianza. Lo que nos pasa es que nos tiene que pasar. Hay que aprender de ello.
Un bso
22 Diciembre 2006 | 10:43 AM