Se me fue la inspiración
Sencillamente, no sé de qué escribir. Para mi, que ya casi se me había convertido en un hábito diario... Y hoy, por mas que lo intento soy incapaz de centrarme en ningún tema. Ni comentar casi en vuestros blogs, como os habréis dado cuenta, a pesar de que sí os leo. Respondo a los comentarios que me vais dejando porque me gusta que sepáis que los he leído, pero nada más.
Ninguna noticia me parece lo suficientemente interesante como para escribir sobre ella; ironizar sobre alguna cosa, como tantas y tantas veces hice, no me sale; no en estos momentos en los que la ironía más grande se ha paseado por delante de mis narices; echar mano de mis recuerdos, aquellos que tantas veces me han ayudado a salir del paso, tampoco me convence, porque me digo que a quien le pueden interesar semejantes historias... Podría hablar del tiempo que hace, un tema de lo más socorrido en casos así, cuando uno no sabe de qué hablar, pero tampoco tengo ganas. Porque, ¿qué podría decir? ¿Que vaya día más soleado que hemos tenido hoy...?
Espero que pase pronto. Supongo, que antes o después, todo lo que se me ha desmontado, algunos de mis esquemas mentales que han caído por tierra, vuelvan a recomponerse y regrese a mi la inspiración.
Os dejo una poesía que escribí hace años y que trata precisamente sobre esto: la falta de inspiración. Lo hago por dejar algo...
Hay días en los que me gusta
sentarme tranquila en mi terraza,
con un papel y lápiz por delante
a esperar por si las musas
quieren detenerse en mi casa.
Y pasa una hora, y otra, y otra...
y sigo sin poder escribir nada,
porque las musas si se detienen,
vienen tan fatigadas,
que en lugar de inspirarme ellas
soy yo quien ha de dictarlas.

Heridas dijo
Darunia eso nos a pasado a todos los que solemos escribir a diario. No te preocupes que la inspiración vuelve, te lo aseguro, solo dale tiempo.
Tu tranquila, y no fuerces las palabras, ya saldran por si solas. Un beso
27 Diciembre 2006 | 07:02 PM