Especie en extinción
Estoy empezando a sentirme casi una reliquia del pasado.
Hace unos días, cuando tuve que rellenar unos impresos, aunque mas bien me los estaban rellenando, el eficiente "rellenador" iba preguntándome mis datos, y yo, amablemente, se los iba diciendo. Ni levantaba la cabeza de la hoja en la que estaba escribiendo.
Llegó al apartado de la profesión y me la preguntó. Yo le respondí:
- ¿La que tengo o la que ejerzo?
- La que ejerce en la actualidad - respondió él a su vez sin mirarme siquiera.
- Soy ama de casa, o como quiera llamarlo. - le dije
Y aquí sí levantó la cabeza y se me quedó mirando durante unos segundos como diciendo: " Ah, caramba.... Si tenía delante de mi el último ejemplar de una especie a extinguir y no me había dado cuenta."
Y se sonrió. Que yo lo vi...
- Pues de éstas ya casi no quedan... - añadió a continuación.
- Es cierto. - le dije - Tengo entendido que el Gobierno tiene en mente abrir un museo dedicado a ellas. Para que no se pierdan en el olvido.
Me miró con cara de sorpresa.
- Perdone si la he ofendido. - me dijo intentando disculparse.
- Tranquilo , que sólo estaba bromeando.
- De todas maneras tampoco es mala profesión. - dijo el pobre hombre estropeándolo aún más. - Porque yo lo veo por mi madre que se lo pasa muy bien... Por las tardes se entretiene viendo esos programas que dan por la tele, y las novelas... Como dispone de mucho tiempo libre...
- Yo las tardes las dedico a escribir. - le respondí, y todavía me estoy preguntando a santo de qué tuve que decirle aquello. Supongo que para que no me considerara una maruja, por lo mal vistas que están.
- ¿Ah sí? Caramba quien lo diría... ¿Y qué escribe?
- Un libro. - respondí, para a continuación decirme a mi misma que para qué narices tenía yo que darle explicaciones a aquel hombre.
Y volvió a mirarme con cara de asombro. Seguro que pensaba: "¿Y ésta de qué va?"
- ¿Una novela? - me preguntó ahora.
- Sí, una novela rosa de amoríos. - casi a punto estuve de responderle para darle el gusto. Porque es lo que esperaba oir. Estoy segura.
- Son tonterías para entretenerme. - le dije en cambio.
- Ah.... ¡Qué interesante eso de escribir! - dijo él y siguió con el impreso.
Cuando terminó se puso en pie y me tendió la mano.
- Bueno, y si alguna vez publica ese libro que está escribiendo, no se olvide de dedicarme uno...
- El primero será para usted. - le respondí, reprimiendo las ganas de darle con el bolso en toda la testa.
Nota: Y como os conozco, que sepáis que no es necesario empezar a reivindicar esta mi ocupación principal. Que yo ya sé que es importante, aunque no gratificante.

adrys dijo
Hola,
Lo sabemos que es asi, pero no hay nada mas hermoso alguien que atiende su casa y sus hijos, y asi como tu tiene un gran don para la escritura, te hace mas especial todavia.
Un beso,
Adrys...
24 Enero 2007 | 12:00 AM