Parásitos sentimentales
Decía Diego en su blog, en un artículo llamado A Corazón Abierto, como él acostumbra a escribir siempre, con el corazón abierto, que cuando algunos de sus amigos cocteleros deja de escribir, siente pena por no poder saber ya nada más de ellos. Lo achacaba a que quizás es que se estaba haciendo viejo (de eso nada hermoso, que tú y yo somos de la misma quinta y ¡¡yo no soy vieja!! ...) o a que era un carca. Hasta admitía que le llamásemos parásito sentimental. Me gustó tanto esa expresión que se la he robado para ponerla como título a mi artículo. (Perdón Diego.) ![]()
Y yo, cada vez más, me estoy dando cuenta de que también debo de ser otra parásita sentimental.
Son extrañas las relaciones que se crean por este nuevo medio. Aparentemente son muy superficiales, pero con el tiempo te vas dando cuenta de que han calado tanto dentro de ti, que de terminar sientes como si algo se te rompiera muy dentro. Y te dices que es absurdo sentir algo así por alguien a quien ni siquiera has visto jamás, y que seguramente no verás, pero no valen razonamientos. Como casi siempre ocurre, el corazón es el que manda y se impone a cualquier otra lógica.
Lo hablaba el otro día con una amiga. Ella no sabe, por supuesto, que yo tengo un blog y amigos “virtuales”, lo que le dio, quizás, más libertad a la hora de expresar su opinión. Jamás se ha relacionado con nadie de esta manera, y por más que intentaba hacérselo entender era incapaz de comprenderlo. Decía que la gente que se metía en este mundo, debía de ser porque tenía una vida muy vacía y era una forma, como otra cualquiera, de intentar llenarla.
Mi vida no está vacía. La tengo llena de pequeñas cosas, que aunque sencillas, forman todas ellas un gran TODO.
Añadía, además, que era imposible llegar a querer a alguien a quien no conoces. A alguien a quien seguramente sólo te mostraba su mejor cara y escondía todo lo negativo que pudiera tener. Como si eso no ocurriera también con las amistades tradicionales, reales o como quiera llamárselas..., pensé yo.
Lo que ella no puede saber, es que llega un momento en que casi olvidas que esa otra persona, con la que sólo te relacionas por aquí, no tiene rostro. La vives y la sientes como si fuera real. Como cualquiera de esos otros amigos que tienes, y que por circunstancias de la vida tuvieron que marcharse y ya probablemente no los verás más.Y tu único contacto con ellos será a través de la distancia.
Más que los vínculos físicos, lo que de verdad te une a otra persona son los vínculos del corazón. Y para esto no hace falta ni cercanía ni rostro ni presencia física.
Por eso, mi querido Diego, yo, como tú, estoy segura de que me he convertido en otro parásito sentimental, porque perder a un amigo, aunque sólo lo sea virtual, te deja un vacío que puede doler y mucho.












palabrasdelalma1969 dijo
Hola,Darunia...Gracias por seguir compartiendo tus escritos con todos nosotros.Es siempre una alegria poder leerte.
Feliz 14 de febrero...Comparto contigo este humilde presente...
En mi alma
En mi alma estan mis amigos,
mis amigos incondicionales,
esos de corazón de miel
Los que en las buenas y en las malas
me han brindado su cariño
En mi alma yo los llevo,
siempre muy cerquita de mi
Y aunque pase el tiempo y no los mire
los recuerdo con amor
En este día tan especial,
a mis amigos les mando un saludo,
todo mi afecto es para ustedes
Y que Dios los bendiga continuamente
¡Gracias a todos por su amistad!
¡Mi corazón les quiere mucho!
Y este día y todos los días
en mi alma siempre están.
Palabras del alma
Feb/14/2007
Martha Humphrey
Derechos reservados©
14 Febrero 2007 | 09:31 AM