La Feria de las Oportunidades

Hoy se ha celebrado en mi pueblo la Fira d'Oportunitats. O sea, la Feria de las Oportunidades, donde los comerciantes sacan a la calle productos rebajados, saldos y todo aquello que tienen almacenado en sus tiendas y que no hay manera de vender. En la plaza montan sus paradas y allí cada uno ofrece y vende lo que puede. Que a mi no me parece mal, porque si con eso consiguen sacarse de en medio lo que no venderían de otra manera, pues perfecto. Aparte de los comerciantes también montan sus paradas todos aquellos que tienen cualquier tipo de negocio para darse a conocer: floristerías, talleres de coches, carpinterías, cristalerías, reformas para el hogar... pero de todos ellos la que más éxito ha tenido ha sido la parada montada por una de las carpinterías de aluminio que tenemos aquí. Se dedica a realizar cualquier trabajo relacionado con este material, además de colocar toldos, puertas blindadas y no sé cuantas cosas más. Pero no era esto lo que atraía al público, a pesar de tener una variada muestra de sus productos, sino las cuatro atractivas muchachas que al son de la música a todo volumen que tenían puesta no paraban de bailar. Eran muy jovencitas, y seguramente con las prisas de la inauguración del fiestorro éste, y para no llegar tarde, se olvidaron la mitad de la ropa en casa. No les dio tiempo mas que a ponerse la parte superior de un bikini, y por abajo algunas llevaban una faldita, si se le podía llamar así, y otras un pantaloncito o lo que debió serlo antes de que le cortaran las piernas. Al pantalón, quiero decir...
Se arremolinaba tanta gente alrededor que era imposible acercarse a las puertas o ventanas de aluminio que tenían en exposición. Suponiendo, claro esta, que a alguien le interesara ver estas cosas.
Y yo no lo critico, que quede claro. Que cada uno atrae público a su negocio como mejor le da Dios a entender... Pero sí me apenó un poco verlo, no lo voy a negar. Y no porque yo vaya de feminista por la vida, que de eso no tengo nada. Al menos si por feminismo se entiende quítate tú para ponerme yo... Lo que me apenó fue ver como se aprovechan de unas pobres chicas que por ganarse cuatro euros, son capaces de ponerse a bailar allí, medio desnudas, sin venir a cuento. Porque si lo que estuvieran promocionando fuera una discoteca, o una tienda de ropa interior, o qué se yo qué cosa... tendría algo de lógica su presencia allí. Pero una carpintería de aluminio.... En fin, que no lo entiendo... Debo de ser muy antigüa.![]()








eltioantonio dijo
Es una buena experiencia lo del mercado, solo tienes que cargarte de una buena dosis de ganas y paciencia... Saludos
4 Marzo 2007 | 10:06 PM