De rarezas va la cosa....
Había recibido ya un mensaje telepático de Cris , sí de esos que te llegan directamente a la mente sin pasar por los oídos, y estaba dispuesta a contestarle, cuando me veo también nominada en la bitácora de Rafael. Y es para que cuente, si me atrevo, cinco de mis manías o rarezas. Aquello que acostumbro hacer siempre y que ya se ha convertido en un hábito para mí. Así que allá voy porque a ninguno de los dos se lo puedo negar.
* Fijarme en las manos de los demás: esto no sé si es exactamente una rareza o no, pero es algo que no puedo dejar de hacer. Cuando conozco a alguien por primera vez, mis ojos se van directamente a sus manos. Las miro y remiro, y a través de ellas intento adivinar qué tipo de persona es. Y aunque sea alguien conocido, mientras estamos juntos, también me gusta mirárselas continuamente. Porque sus manos me van diciendo muchas cosas, que quizás ni con las palabras expresa. Lo siento, pero me gustan las manos de las personas...
Son mi debilidad.
* Encender el piloto automático cada vez que salgo a la calle: es poner un pie en la acera y ya dejo de estar en este mundo. Voy dando un paso tras otro sin ser casi consciente de por donde voy pasando. Así me ha ocurrido, más de una vez, pasar de largo del sitio al que pretendía llegar. Luego mis conocidos me dicen: "Te saludé y ni me contestaste siquiera." Es por eso que me tengo bien ganada la fama de ser una persona rara que pasa de todos y de todo. Pero no me doy cuenta siquiera. Lo juro...![]()
* Salir al balcón justo antes de irme a dormir: da igual si es invierno o verano, si llueve o nieva o si hace un frío que pela... Yo tengo que salir al balcón y quedarme un rato mirando el cielo, si está estrellado mejor, y a la montaña que tengo enfrente. También desde mi balcón se ve la Torre de Collserola, que aunque está, calculo que alrededor de 40 Kms. de mi casa, se ve perfectamente. Y me gusta mirarla.
* Pedir que no me doblen las hojas de los libros: cada vez que presto un libro siempre le hago la misma recomendación a la otra persona. Le pido que no doble la esquina de la hoja para señalizar por donde va, y que le quite la sobrecubierta mientras lo lee. Para que no se estropee. Aunque sea la misma persona y se lo haya dicho cien veces, no puedo dejar de recordárselo. ¡Qué sí, pesada... que ya lo sé.! - me contesta si es alguien de confianza.
* Llegar siempre un poco antes de la hora a mis citas: como detesto hacer esperar a los demás, siempre me adelanto a la hora convenida. Y por eso hago todo lo posible por ser la primera en llegar. Prefiero estar yo de plantón a que lo estén por mí.
Y aunque me imagino que tendré miles de manías o rarezas más, algunas de ellas no tan confesables,
estas son las que así de pronto me han venido a la mente.
Como siempre, no nomino a nadie. Esto es libre, y quien quiera o se atreva, a la tarea....





sarah sweet sarah dijo
Me encantan las manos, sobre todo dibujarlas.
Nunca me prestes un libro, los pinto, subrayo, garabateo, les metos hojitas y pétalos, les doblo las hojas...los torturo salvajemente, pero eso sí, antes les quito las portadas para que al vestirlos luzcan radiantes!
Tampoco quedes conmigo, siempre llego tarde...
Un beso Darunia.
6 Marzo 2007 | 01:43 PM