El macaco y la paloma

¿Qué pueden tener en común un macaco y una paloma? Aparentemente nada. Uno, es un Primate, perteneciente al Orden de los mámÃferos, al que también pertenece el hombre, mientras que la otra es un ave, que aunque se haya adaptado perfectamente al entorno humano, nada tiene que ver con él. Aún asÃ, a pesar de las enormes diferencias que les separan, este macaco y esta paloma se han hecho inseparables. El pequeño macaco, de tan sólo doce semanas de edad, fue abandonado por su madre y se encontraba solo y muy deprimido en una clÃnica veterinaria de la provincia china de Goangdong, cuando conoció a la paloma. Y a partir de ese momento macaco y paloma ya no volvieron a sentirse solos.
Y cuando leà esta noticia me dio qué pensar. Porque una vez más me dije que el hombre, supuestamente el ser más inteligente que habita este nuestro maltrecho planeta, deberÃa aprender y mucho de este macaco y esta paloma.
A ellos no les ha importado pertenecer a especies diferentes. Que una sea capaz de surcar los aires con su vuelo, mientras que el otro se desplaza saltando de rama en rama, o a ras de suelo... Que su aspecto fÃsico sea totalmente opuesto: ni el color, ni la apariencia, ni ni las plumas en la paloma y el pelo en el macaco...
Que su forma de reproducirse sean completamente distinta... En fin, que no tengan aparentemente nada en común.
Pero sólo era aparentemente. Porque sà hay algo que tienen en común y es su capacidad de amar y solidarizarse con las necesidades del otro. Sin que les haya importado para nada la especie a la que pertenecÃan, ni el color, ni el aspecto fÃsico, ni nada de nada.
Sólo vieron que se sentÃan solos y que se necesitaban y se dieron mutuo apoyo. Eso que tantas y tantas veces el ser humano le niega a sus semejantes, guiado por su egoÃsmo, prejuicios... y por tantas y tantas cosas.
Son sólo un macaco y una paloma. Pero tienen mucho que enseñarnos...












Rafael dijo
Tenemos muchas cosas que aprender de los animales, y eso de que somos más inteligentes habrÃa mucho que hablar, si lo fuéramos no estarÃamos destruyendo el planeta que es nuestra casa.
La historia y la foto es muy tierna, ojalá fuéramos capaces de amarnos asà entre todas las razas.
Buen post.
16 Septiembre 2007 | 11:36 AM