Cuando una canción te persigue...
Todos tenemos una canción que forma parte de nuestra vida. Esa canción que por algún motivo, no sabemos muy bien por qué, se nos quedó especialmente grabada en el alma y que pasen los años que pasen siempre nos devolverá a otros tiempos y a otros mundos ya perdidos para siempre...
Si existe alguna canción con la que me suceda esto es con Entre mis recuerdos de Luz Casal.
Como si hubiera sido escrita para mí, recurro a ella una y otra vez cuando la tristeza del alma es tan profunda que resulta casi imposible de llevar encima...
Voy por la mañana a buscar el pan y en la panadería se escucha una música de fondo: es Luz Casal cantando Entre mis recuerdos...
La tristeza y la nostalgia se apoderan una vez más de mí, como me ocurre cada vez que la escucho. Salgo de la panadería con mis dos barras de pan en la mano y miro hacia la montaña que tengo enfrente. Esa misma montaña tras la que veo salir el sol cada mañana... Y siento que ya no es la misma. Ha perdido toda su magia y encanto...
Por la tarde cojo el tren y me voy a la ciudad. Entro en el metro y caminando por los largos pasillos que conectan una línea con otra me llega de nuevo el sonido de la misma canción: un músico la está tocando con su guitarra al tiempo que con una voz melodiosa la va cantando... Y de nuevo, la tristeza y la nostalgia de lo que perdí me vuelve a atrapar...
Cierro por un instante los ojos y me veo de niña, corriendo por los campos que me vieron crecer... Libre, feliz, sintiendo el sol y la brisa acariciándome el rostro... Pero sólo me dura unos segundos esta fugaz visión... Los abro de nuevo y allí estoy, en un pasillo del metro rodeada de docenas de desconocidos que caminan presurosos ajenos a cuanto les rodea... Sin imaginar siquiera la profunda tristeza que me invade...
Prosigo mi camino dejando atrás todos mis recuerdos...


Armonía dijo
Mi niña, dos barras de pan???? y coges el metro para comprarlo??? cariño , eso no es tristeza lo que tienes es mucha hambre y una empanada mental tremenda.
Es broma cariño, pronto tendras recuerdos nuevos que atenuaran el peso de los otros. mientras tanto selecciona los mas ligeros, los que arrancan sonrisas, los que te enseñan que no hay nada que pese tanto como para frenarte, se que los tienes.Un beso.
27 Diciembre 2008 | 11:36 PM