La Coctelera

de la vida y sus cosas...

Para hablar sobre las cosas cotidianas que pasan en nuestra vida. Incluso de aquellas que no suelen parecernos importantes.

10 Marzo 2009

La mecedora I (Relato)

Aquí estoy, sentada en esta vieja mecedora que perteneció a mi abuelo... Tratando de aceptar, si es que es posible hacerlo, todo lo que a partir de este momento me ha de venir encima.

Miro a mi alrededor y tengo la sensación de que el mundo que me rodea ya no es el mismo. Como si en un solo instante todo hubiera cambiado convirtiéndose en algo extraño y lejano para mí. Han pasado ya unas horas desde que llegué a casa y lo único que he podido hacer, de la misma manera que hacía cuando era una niña, ha sido acurrucarme en mi vieja mecedora y balancearme con el informe médico entre mis manos.

En esta vieja mecedora que ha ido pasando de padres a hijos y que de alguna manera siempre fue como un refugio para mí. Quizás porque está impregnada toda ella del espíritu de aquellos mis antepasados que la utilizaron, para refugiarse en ella como siempre hice yo, o quizás simplemente para descansar un poco sus doloridos cuerpos después del trabajo diario.

El informe sigue entre mis temblorosas manos. Este informe en el que de una manera fría y formal, casi aséptica, me dice como será mi vida a partir de ahora.

Lo he leído mil y una vez para cerciorarme de que mis ojos no me han engañado y que en él se dice lo que mi mente se niega a aceptar. Y ha sido precisamente hoy cuando me ha llegado: el día en el que he cumplido cincuenta años.

Si la vida fuera una montaña por escalar, llegar a esta edad siempre lo consideré como alcanzar la más alta cumbre. Sé que es mucho más de la mitad de la vida, pero de algún modo siempre pensé que es a partir de entonces cuando se empieza a descender el camino de la vida. Un camino en el que imaginaba, pese a todo, aún me quedarían infinidad de cosas por hacer y descubrir; algún que otro sueño por realizar y muchas, muchas ilusiones con las que convivir.

Pero todo de repente ha quedado truncado y lo único que me espera es un retorno a la más profunda inconsciencia. Un diluirme poco a poco en lo que fui, hasta que llegue el momento en el que dejaré de ser yo. De tal manera que cuando me mire en el espejo no sea ya capaz ni de reconocerme. Mi cuerpo se convertirá en una especie de cascarón vacío que ya no albergará a quien durante estos últimos cincuenta años fue su moradora.

La incertidumbre sobre adónde iré a parar, qué es lo que será de mí, me asalta a cada instante. Me resulta casi imposible de aceptar que algo así pueda sucederme. ¿Qué será de todos mis recuerdo y vivencias? ¿Es posible que llegue el momento en el que yo, ya no sea yo?

Me ha explicado el doctor que todo ocurrirá de una manera progresiva y que no seré apenas consciente de lo que me está pasando. Pero el saberlo no me supone ningún tipo de consuelo. Sé que es inútil rebelarse, pero me niego a aceptar lo inevitable.

Tampoco me han servido sus palabras de consuelo cuando me dijo que el estudio sobre esta enfermedad avanza a pasos agigantados. Que incluso existe un tratamiento, en fase experimental, con el que se puede llegar a conseguir que la enfermedad no se desarrolle del todo, o que si lo hace su avance sea tan lento que pueda controlarse. No me sirve nada de esto... Y no me sirve porque todos estos avances sé que llegarán tarde para mí... Porque para entonces ya habré dejado de ser yo cuando esto ocurra y nadie podrá devolverme lo que fui...

servido por delavidaysuscosas 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

sinheroenicielo

sinheroenicielo dijo

Si hay una segunda parte de "La mecedora", espero leerla pronto. Esta primera me deja tan triste como espectante para la segunda. Me gusta tanto tu forma de hilar las palabras en el texto, que quiero seguir leyendo.

Me gustó que volvieras por aquí, aunque sea una visita breve! Saludos!

4 Abril 2009 | 08:56 PM

Aimara

Aimara dijo

Discrepo en la parte que dices que dejarás de ser tú, eso no es nada cierto. Vuelves hacia atrás siendo tu mismo, aunque con el dolor que eso conlleva porque no recordarás lo que sucederá. Es increible lo poco que conocemos de la mente y lo rápido que podemos hundirnos en la desesperación ante un resultado médico ¿verdad?
Sigo pensando que nunca debemos dejar de luchar, la vida tiene mucho que ofrecernos todavía y ¿quien sabe? puede que los adelantos si ayuden a tu personaje, le queda tiempo aun para mucho.

Me ha gustado tu blog.
Un besito astral y mucha Luz!!

4 Abril 2009 | 09:48 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de delavidaysuscosas

de la vida y sus cosas...

ver perfil »
contacto »
Siempre creí saber quien era. Ahora ya no lo tengo tan claro... ¿Soy como me veo yo? ¿Como me ven los demás...?

Fotos

delavidaysuscosas todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera